Recorrido por el Poble Sec

Este recorrido parte de El Molino, en el Paralelo, atraviesa el Poble Sec y acaba en la font del Gat de Montjuïc

El Poble Sec es un barrio acogedor cuyas calles se empinan hacia la falda de Montjuïc desde el Paralelo, entre el puerto y la calle Lleida. Hasta hace algo más de un siglo era un espacio rural, con huertos y campos, barracas de hortelano aquí y allá, y alguna que otra ermita.

Este territorio estuvo durante el siglo XVIII y buena parte del XIX a la “sombra” de los cañones de Montjuïc, que miraban desconfiadamente hacia la ciudad de Barcelona. Las ordenanzas militares que prohibían alzar edificaciones más altas de cinco metros, para evitar obstáculos a los proyectiles, fueron derogadas en 1869, poco después de que la revolución Gloriosa obligara a Isabel II a coger las de Villadiego. Pues bien, fue justo entonces cuando el barrio se empezó a urbanizar.

Se trazaron las calles, al margen del proyecto de ensanche de Cerdà (1859), que, lógicamente, no había previsto la derogación de las ordenanzas militares. Y aparecieron nuevas casas, ocupadas por las familias obreras que ya no cabían en el Raval, abarrotado hasta la asfixia.

Se instalaron también algunas fábricas que consumían agua a mansalva y que acabaron por convertir el lugar en un sediento poble sec. Entre ellas, algunas bòbiles que fabricaban ladrillos y baldosas y que vinieron a complementar la actividad ligada a la extracción de piedra de Montjuïc, mucho más antigua y que durante siglos había abastecido de material de construcción a los arquitectos barceloneses.

Nuestro recorrido se inicia ante El Molino (metro Paral·lel), un testimonio del tiempo en que esta avenida era la gran arteria del ocio nocturno para las clases populares de Barcelona. El teatro se inauguró en 1908 con el nombre de Petit Moulin Rouge y la intención de ser la versión barcelonesa del famoso Moulin Rouge parisiense.

Estaba especializado en music-hall y alcanzó su época dorada en la década de 1920, cuando la Bella Dorita era la gran estrella. Siempre fue un espacio transgresor de los límites de la “moral permitida”, incluso en tiempos de la censura franquista (por cierto, en tiempos de Franco, cuando el rojo era tabú hasta en los desfiles de moda, el Petit Moulin Rouge pasó a llamarse El Molino, a secas y en la lengua del régimen).

Tras años de decadencia, en 1997 dejaron de girar las aspas que había diseñado en 1913 el arquitecto modernista Josep Manuel Raspall. Por suerte, la presión de la plataforma vecinal “Fem girar el Molino” ha conseguido recuperar el edificio para usos culturales.

Desde aquí nos adentramos hacia el meollo del Poble Sec por la calle del Roser. Aunque pertenecen a la misma época que las del Eixample, estas calles son mucho más estrechas y no tienen árboles ni chaflanes. Cosas de la voracidad de los propietarios, que edificaron hasta el último palmo de terreno y alojaron en los edificios a tanta gente como pudieron.

Al llegar a Blai, giramos a la derecha. Se agradece encontrar una calle peatonal como esta entre tanta acera mínima. Blai no es una rambla, pero como si lo fuera. El ambiente de barrio en esta zona se percibe enseguida. De barrio obrero, claro está. Aunque quienes llegan al Poble Sec hoy vienen de mucho más lejos que los aragoneses, los gallegos o los andaluces de años atrás, siguen acudiendo a lo mismo de siempre, a trabajar duro.

 

Avanzando por Blai cruzaremos las calles Salvà (en cuyo número 58 se encuentra la primera casa que se levantó en el barrio) y Poeta Cabanyes (en cuyo número 95 nació Joan Manuel Serrat en 1943). En el número 33 de Blai veremos una casa de 1900 digna de ser admirada y, en el número 34, un edificio que hoy acoge el centro cívico y la biblioteca pública del barrio, pero que en su origen fue una escuela salesiana.

En la calle Tapioles destaca, además de la puerta modernista del número 12, la iglesia de Santa Madrona, obra del arquitecto Adrià Casademunt, inaugurada en 1888 por la reina regente María Cristina, acompañada por el futuro Alfonso XIII, que entonces era un niñito de dos años. No hace falta decir que una visita tan ilustre fue todo un acontecimiento para el barrio.

Como curiosidad, conviene recordar que la fachada trasera de la iglesia, que se puede ver tras la reja que hay en la calle Margarit, es del siglo XVIII. Había pertenecido al convento de Sant Joan de Jerusalem, que se encontraba donde hoy está la plaza de Antoni Maura (Via Laietana) y que fue derruido en 1886. La hornacina está vacía desde 1936 a causa de la furia iconoclasta de los anarquistas, que convirtieron la iglesia en garaje durante la guerra civil.

Si seguimos por Margarit de cara a la montaña, veremos tres curiosos edificios modernistas en los números 30, 32 y 34. En la fachada del 34, un esgrafiado alegórico representa la industria mediante la figura de una mujer que sostiene un enorme engranaje con más soltura que si llevara un cántaro vacío.

Tras girar a la derecha en la calle Magalhaes, descubriremos (y nunca mejor dicho) la plaza del Sortidor, que debe su nombre a la fuente, rematada por una escultura de Ceres (diosa romana de la agricultura), que hubo aquí entre 1874 y 1917. Gracias a la costumbre del Ayuntamiento de cambiar los muebles de sitio constantemente, la fuente para hoy por la plaza de Sant Jordi, en la montaña de Montjuïc.

Al final de Magalhaes, giramos a la derecha por Concordia y a la izquierda por Olivera, dejamos atrás la plaza Navas y llegamos a la plaza de Santa Madrona, rincón agradable que nos recuerda que el barrio se llamó oficialmente en su origen Eixample de Santa Madrona, un nombre que acabó siendo desbancado por el popular de Poble Sec.

Al final de Olivera daremos con la calle Lleida y entraremos en una zona que debe su aspecto a las obras de la Exposición Internacional de 1929. La escuela pública Mossèn Cinto Verdaguer (1931) es el fruto de la remodelación del pabellón de oficinas de la exposición por el arquitecto Joan Bruguera.

Más arriba, en el paseo de Santa Madrona, está el palacio de la Agricultura, obra de Manuel María Mayol y Josep Maria Ribas. Hoy forma parte de la Ciutat del Teatre, un conjunto de instalaciones rehabilitadas entre 1985 y 2002 para formar a futuros actores y actrices y para representar espectáculos teatrales.

Enfrente, el palacio de las Artes Gráficas, obra de inspiración renacentista de Raimon Duran i Reynals y Pelai Martínez, acoge desde 1935 el Museu d’Arqueologia de Catalunya. Es una visita obligada para quienes deseen sumergirse en las épocas más remotas de la historia de Cataluña.

Si continuamos por el paseo de Santa Madrona daremos con la entrada a los jardines Laribal (1918-1922), que fueron diseñados por el ingeniero francés Jean Claude Forestier. Dentro del recinto de los jardines se encuentran el Teatre Grec (1929), construido al aire libre por Ramon Reventós en el hueco de una antigua cantera, el Museu Etnològic (1948) y la Fundació Miró(1974), que acoge en un edificio de Josep Lluís Sert el legado artístico de Joan Miró.

Y también se halla la font del Gat, el más popular de los manantiales de Montjuïc a los que la gente acudía para hacer fontades, es decir, reuniones junto a una fuente en las que se comía, se bebía, se celebraban fiestas populares y se galanteaba (la font Trobada, la Satàlia, la Conna, la font dels Tres Pins, la Magnèsia, etc.).

Durante el siglo XIX, la gente humilde del Raval y el Poble Sec acudía a estos parajes naturales los días de fiesta. Lo hacían a golpe de alpargata, claro está, ya que los coches de caballos, y más tarde los automóviles, eran privilegio de unos pocos, que podían desplazarse hasta sus torres en las faldas de Collserola (Gracia, la Salut, Vallcarca, Horta, etc.).

En la font del Gat había un merendero muy concurrido, tal vez porque se decía que sus aguas tenían un efecto beneficioso para el estado de ánimo y la salud. Según la leyenda, el primero en darse cuenta de estas propiedades fue un gato que no paraba de maullar junto al manantial.

A partir de 1918, en el marco de las obras de ajardinamiento de la montaña, el merendero fue transformado en un restaurante por Josep Puig i Cadafalch. Todas estas reformas “domesticaron” la fuente y su entorno, hicieron que perdiera parte de su encanto y contribuyeron a que fuera cayendo poco a poco en desuso.

Enlaces relacionados con este recorrido:
Centro de Recerca Històrica del Poble Sec + El Molino + Biblioteca del Poble Sec + Ciutat del Teatre + Museu d’Arqueologia de Catalunya + Jardins Laribal + Museu Etnològic + Fundació Miró

Sitúa sobre el plano los puntos del recorrido con ayuda del buscador de la Guía urbana: clic. 

3 comentarios to “Recorrido por el Poble Sec”

  1. Mateo Says:

    Hola, acabo de leer este paseo por Poble Sec y quería dar la enhorabuena al autor. Voy a ver que mas hay por descubrir en esta web.
    Gracias

  2. ferran Says:

    Estaba buscando información para una salida turística con invidentes por el barrio. Vuestra información es la más amplia y mejor que he encontrado. Ahora solo me falta acercarme a encontrar estatuas y cosas que tocar…recordad que llevo ciegos!
    Muchas gracias.

  3. Aurora Says:

    Soy nacida en el Poble Sec,y encuentro a faltar, que no hayan nombrado mi calle del navegante Sebastian Elkano. Entre la c/. Tapiolas y Margarit, habia una cochera de caballos, los alquilaban para bodas, para comuniones, para difuntos. Se llamaba “Gabelli”, y en tiempos de la posguerra, ibamos a ver si nos daban alguna algarroba, que era la comida de los caballos, y a los crios nos gustaban mucho. Me ha gustado comentar esto, pues para mi mi calle fue la mejor: con todos los vecinos de mi edad de la escalera 32 de los bajos del Sastre y sus primos, pase los mejores años de mi Juventud. Haaa tampoco nadie ha hablado del pinchauvas, me gustaría saber si alguien lo conoció, nosotros si.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: