Respirando veneno

June 5, 2019

La contaminación atmosférica provoca uno de cada diez cánceres de pulmón, dos de cada diez ataques al corazón y tres de cada diez ictus cerebrales. El dióxido de nitrógeno (NO2), en particular, incrementa problemas respiratorios tales como el asma o la bronquitis.

Según la OMS, Barcelona supera los niveles permitidos de NO2, establecidos en 40 µg/m3  de media anual o 200 µg/mde media horaria. Si quieres ser prudente y transitar por las áreas menos tóxicas cuando salgas a caminar o con tu bicicleta, ahora tienes a tu alcance este mapa interactivo, que permite saber los microgramos por metro cúbico de dióxido de nitrógeno en cada calle y en tiempo real:

https://aire-barcelona.lobelia.earth/

 

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Granería Sala (1885)

January 24, 2019

En 1885, Isidre Sala y Antònia Vilaseca, que eran de Puigverd d’Agramunt, abrieron en Gràcia una granería que todavía hoy sus descendientes regentan (Travessera de Gràcia, 137). La tienda, que conserva un aire de otro tiempo, es sin duda una de las más emblemáticas del barrio.

Desde siempre este comercio ha vendido a granel cereales, legumbres, semillas y frutos secos, como también pienso para conejos y grano para aves. En los últimos años, no obstante, ha aumentado su oferta con nuevos alimentos para clientes vegetarianos o amantes de la cocina exótica: cuscús, muesli, pistachos, arroces de diversas variedades, especias, frijoles, anacardos, bayas tibetanas, etc.

Farmacia Guinart (1896)

January 24, 2019

Anselm Guinart, que era de Sueca (Valencia), vino a Barcelona a estudiar farmacia y se licenció en 1894. En 1896 abrió su botica en Sant Andreu, dando origen a una saga de farmacéuticos que ha llegado hasta hoy.

La farmacia de Anselm es uno de los edificios modernistas más singulares de Barcelona, sin duda por el mimo con que los Guinart la han conservado durante generaciones. En 1996, coincidiendo con su centenario, la restauraron.

Desde la calle destacan el farol de hierro forjado con vidrios de colores, las baldosas polícromas y las puertas originales. En el interior se conservan recipientes de cerámica y vidrio, el mostrador de mármol, instrumentos de laboratorio, viejos libros de fórmulas y fotografías en blanco y negro que convierten esta farmacia en un pequeño museo digno de ser visitado.

La farmacia Guinart está en el carrer Gran de Sant Andreu, número 306, no lejos de otra farmacia histórica, Franquesa, que está en el número 260.

Farmacia Cases (1864)

January 24, 2019

La plaza de la Llana se encuentra en plena Ribera, el barrio tradicional de los oficios textiles, no muy lejos de la capilla románica de Marcús, que es uno de los edificios más antiguos de Barcelona. En esta placita, que en el pasado fue el mercado público de lanas, en los bajos de una casa del siglo xviii, está una de las farmacias más singulares de la ciudad.

Este establecimiento lo fundó allá por el 1864 un farmacéutico del que solo se sabe que se apellidaba Teixidor. El siguiente propietario ya era de la familia Cases, se llamaba Josep, había nacido en La Jana (Castellón) y murió a causa del tifus por haber bebido agua infectada de un pozo del barrio.

La farmacia fue reformada en 1910 en estilo modernista. De aquel tiempo mantiene el mobiliario, que está decorado con rosas y flores de acanto grabadas sobre la madera. Como objetos curiosos, conservan una colección de botes de cerámica que tienen más de un siglo y medio de antigüedad.

Si te dejas caer por esta zona, no dejes de echar un ojo a otras dos boticas incomparables: Diví (Carders, 3) y Fonoll (Sant Pere Més Baix, 52).

Bodega Massana (1930)

January 24, 2019

La Bodega Massana abrió en la antigua calle mayor de Horta en 1930, un época en que el vino era una parte esencial de la dieta de cualquier familia y en que se compraba a granel a diario. El hecho de conservar las paredes cubiertas de grandes toneles, algunos de hasta 500 litros, le da el típico aire de bodega antigua. A principos de los años cincuenta del siglo pasado la familia Massana adquirió el negocio.

Pese a que vivimos en la era de la cerveza y la Coca Cola, esta bodega despacha cada semana más de mil litros de vino a granel de las zonas del Priorat, el Penedès, Batea, Gandesa y Aragón. También venden cava, licores, vermut y vinagre de vino blanco y negro. Además, sirven desayunos de tenedor, algunos días hasta con carne a la parrilla y calçots a la brasa.

Si te gustan las bodegas de toda la vida, esta página web será todo un hallazgo para ti: mededebebe.com.

London Bar (1909)

January 24, 2019

Josep Roca, que era de Copons, trabajó como camarero en varios bares hasta que pudo permitirse abrir el suyo propio, el London, en 1909, en el número 34 de la calle Nou de la Rambla. Lo decoró con ayuda de un equipo de artistas modernistas: carpinteros, pintores, yeseros y ebanistas.

En sus mejores años, allá por las primeras décadas del siglo XX, pasaron por este local, por ejemplo, Picasso, la Bella Dorita y José Antonio Primo de Rivera, además de un sinfín artistas de teatro y circo que vivían en la calle que entonces se llamaba Conde del Asalto y que trabajaban en el Paralelo.

Hoy, con Carlos Raluy al frente del local (que es propietario también del mítico Bar Pastís de la calle Santa Mònica, 4), el ambiente sigue siendo bohemio y la música sigue sonando por las noches en un pequeño escenario para actuaciones. La decoración tampoco ha cambiado, en particular la barra de mármol, las maderas de líneas curvas y color crema, la ornamentación con motivos vegetales y los espejos.

Cafè del Centre (1873)

January 24, 2019

No por haber de medirse con el Bar Muy Buenas, el London Bar, el Cafè de l’Òpera y la Casa Almirall deja de ser el Cafè del Centre uno de los más bellos bares antiguos de la ciudad (de hecho, es el más antiguo del Eixample todavía en servicio). Lo abrió Agustí Bel, antepasado de los actuales propietarios, en 1873. Entonces era un casino, pero la prohibición del juego en tiempos de la dictadura de Primo de Rivera lo convirtió en un café.

Darse un respiro en su atmósfera relajante de vez en cuando debería ser casi una obligación para cualquier barcelonauta que se precie. Decorado con columnas de fundición, mesas de mármol y bancos de madera, el tiempo parece haberse detenido en este escenario ideal de tertulias literarias y de rodajes ambientados en el tránsito del siglo XIX al XX.

El Cafè del Centre (c/ Girona, 69) sirve de comer y de beber, y sus especialidades son los quesos, los embutidos y el chocolate a la taza.

Cuchillería Roca (1911)

January 24, 2019

Ramon Roca, originario de Cardona, era un amante de la artesanía hecha a conciencia que aprendió su oficio en dos ciudades con una larga tradición cuchillera: Solingen y París. En 1911 abrió en el número 10 de la plaza de Sant Josep Oriol su ganiveteria.

Ramon fabricaba cuchillos, tijeras, bisturíes y navajas de afeitar, a mano y con ayuda de un yunque que se hizo traer de París. A la muerte de Ramon en 1918, tomó las riendas del negocio su hermano, Josep. En vez de hacer las herramientas por procedimientos manuales, Josep empezó a importarlas, de las mejores fábricas de Europa, eso sí. El caso es que los Roca se ganaron la reputación de ser una casa de confianza.

En el año 2000 la tienda dejó de ser un negocio familiar, pero conserva su marca propia y el mobiliario antiguo. Su catálogo incluye miles de artículos de corte: cuchillos de cocina, brochas y navajas de afeitar, machetes de aventurero, navajas de coleccionista, instrumentos médicos, etc. Con permiso de la iglesia gótica, sus escaparates son el gran espectáculo de la plaza.

Casa Beethoven (1880)

January 24, 2019

En 1880, el editor musical Rafael Guàrdia abrió en la Rambla, junto al palacio de la Virreina, una tienda de partituras para directores de orquesta y melómanos en general. En 1915, Can Guàrdia pasó a manos de la familia de Lluís Jordà, que fue quien la rebautizó como Casa Beethoven, y, más tarde, a Jaume Doncós y sus hijos.

El local ha sabido mantener su aspecto añejo. El rótulo de la puerta está formado por puntos blancos que parecen bombillas de un cartel luminoso. Una puerta con tiradores modernistas de latón da paso al interior.

Dentro, a mano izquierda, están las estanterías con los archivadores de partituras. A mano derecha, la sección de libros de música. En medio, un sencillo mostrador con pies de hierro forjado. En lo más alto, bustos y cuadros con los retratos de grandes músicos y algunos instrumentos.

Casa Beethoven sirve a su clientela partituras raras o difíciles de encontrar y libros especializados.

Cerería Subirà (1761)

January 24, 2019

La cerería Subirà tiene el privilegio de ser la tienda más antigua de la ciudad. Allá por el 1761, tres décadas antes de que la Revolución Francesa inaugurase la edad contemporánea, Jacint Galí abrió en la calle Corders una tienda de velas, un producto de gran demanda entonces. Años más tarde, la tienda se trasladó a la calle Argenteria y, finalmente, a principios del siglo xx, a su emplazamiento actual (c/ Llibreteria, 7).

En el local de la calle Llibreteria había habido durante la segunda mitad del siglo xix una tienda de tejidos, La Argentina (1847), cuyo mobiliario de estilo clásico todavía perdura. Destacan dos grandes escalinatas señoriales que conducen a algo tan prosaico como las estanterías superiores y dos esculturas de muchachas que alzan sobre sus cabezas sendas lámparas.

También conservan una mítica caja registradora National y algunos cuadros que muestran cómo trabajaban los antiguos maestros cereros.

En la cerería Subirà venden cirios pascuales y bautismales, velas decorativas y también incienso.

Si vas a visitarla, fíjate bien, no muy lejos, en la plaza de l’Àngel, hay una pastelería y una filatelia antiguas.