En la parte baja de la Rambla de Catalunya, haciendo esquina con la plaza, se conserva la casa de Joan Pich i Pon (Barcelona, 1878 – París, 1937). El señor Pich i Pon era un tipo gracioso, de esos con los que es imposible aburrirse. Era capaz de definir el caviar como “huevos de centurión”, decir de alguien con problemas de oído que era “más sórdido que una tapia”, afirmar que había visto una “luz genital” o llamar “sifilítico” a un coleccionista de sellos. En una ocasión soltó que, a su parecer, el gobernante más malvado de la historia había sido “el tirano de Bergerac”. Miembro del Partido Republicano Radical de Lerroux, sostenía que la mejor receta para acabar con los problemas del Ayuntamiento de Barcelona se podía resumir en un lema con tres emes: “ministración, ministración y ministración”. Quién lo iba a decir, Joan Pich i Pon llegó a ser presidente de la Cámara de Propiedad Urbana, senador, diputado, comisario de la Exposición Internacional de 1929, alcalde de Barcelona y gobernador general de Cataluña. ¡Nada menos!
Piquiponadas
abril 5, 2012El virrey asaltacunas
diciembre 3, 2011El llamado palacio de la Virreina es un soberbio edificio barroco construido entre 1772 y 1777 por iniciativa del marqués de Castellbell, Manuel d’Amat i de Junyent (1704-1782). Llama la atención su puerta principal, con aire de arco de triunfo, y el balcón sobre el que se ven el escudo de armas de Manuel d’Amat y dos trofeos que evocan sus hazañas militares.
Manuel d’Amat fue un personaje de vida novelesca, soldado a los once años, gobernador de Chile (1755-1761) y virrey del Perú (1761-1777). En Lima fue amante de Micaela Villegas, La Perricholi, una bella actriz peruana que con la que se llevaba más de 40 años y con la que tuvo un hijo. De regreso a Barcelona, siendo ya inmensamente rico, en 1779 contrajo matrimonio en primeras nupcias con Maria Francesca Fivaller i Bru, una joven aristócrata barcelonesa medio siglo más joven que él.
Lo cierto es que Maria Francesca, que vivía recluida en el convento de la calle Jonqueres, había de casarse con el sobrino del virrey, pero el muchacho cambió de opinión en el último momento y no se presentó en la iglesia. Se dice que Don Manuel, apenado por el desaire, se lamentó: “Señora, si no fuera yo tan viejo os perdiría la mano”. “¿Y por qué no? Más viejas son las tapias y las rejas del convento y las soporto con gusto” –respondió la joven.
Manuel de Amat murió en 1782, tres años después de su boda, y no pudo disfrutar demasiado tiempo de su nuevo palacio, que pasó a manos de Maria Francesca, a la que pronto todos llamaron la “virreina” pese a que jamás pisó América.
Domingos de gorra
octubre 29, 2011Siempre va bien sacar partido de las actividades para bolsillos vacíos que nos brinda Barcelona. Por ejemplo, estos museos son gratis cada domingo a partir de las 15 horas:
-Museu d’Història de Barcelona (sede principal: plaça del Rei, s/n),
-DHUB (Montcada, 12),
-Museu de les Arts Decoratives, Museu Tèxtil i d’Indumentària, Museu de la Ceràmica (Av. Diagonal, 686),
-Museu Barbier-Mueller d’Art Precolombí (Montcada, 14),
-Museu de la Música (l’Auditori, Lepant, 150),
-La Virreina. Centre de la Imatge (Rambla, 99),
-Museu Blau (Pl. Leonardo da Vinci, 4-5),
-Jardí Botànic (Dr. Font i Quer, 2),
-Museu Frederic Marès (Pl. de Sant Iu, 5-6),
-Museu Picasso (Montcada, 15-23),
-CCCB (Montalegre, 5)
-y Museu Marítim de Barcelona (Av. Drassanes, s/n).
Además, el primer domingo de cada mes se puede acceder sin pagar al Museu Nacional d’Art de Catalunya (Palau Nacional, Parc de Montjuïc).
¡Que los disfrutéis!
Las cicatrices del terremoto
octubre 4, 2011Si conoces la historia de Santa María del Mar, sabrás que apenas medio siglo después de haber sido concluida, el 2 de febrero de 1428, festividad de la Candelaria, un fuerte terremoto provocó que el rosetón de la iglesia se desplomase sin remedio sobre los fieles, con el resultado de varias personas muertas. El que hoy adorna la entrada principal, no es pues, el original, sino la versión restaurada.
Tal vez no conozcas, en cambio, que todavía un edificio de la Barcelona medieval conserva las marcas de aquel temblor de tierra. Es una casa del que fue el barrio judío, en la esquina de las calles Sant Domènec y Fruita. Esta casa es, además, que sepamos, la más antigua de la ciudad. Se tiene constancia de que ya en el siglo XII estaba habitada. Y allí sigue, ufana pese a la edad, a la espera de que otro temblor menos cruento enderece la fachada que el de 1428 inclinó.
La Tamarita
agosto 8, 2011La familia barcelonesa de los Craywinckel, de origen belga, vendió a principios del siglo XX su finca La Tamarita (paseo de Sant Gervasi, 49) a Alfred Mata, un rico industrial algodonero. Mata construyó su mansión allí y encargó al arquitecto y paisajista Nicolau Maria Rubió i Tudurí embellecer los jardines. Durante la guerra civil, el caserón se convirtió en una checa de la policía política soviética. Muchos republicanos antiestalinistas sufrieron prisión y torturas en ella. Por cierto, ya que hablamos de la guerra, no muy lejos, en la torre del Doctor Andreu, que fue la sede del consulado soviético de 1936 a 1939, se conserva un amplio refugio antiaéreo de hormigón armado, pensado para soportar situaciones de aislamiento prolongado.
Hoy la casa de Mata es la sede de la Fundación Blanquerna. Los jardines forman parte de un bello y amplio parque público, adornado con estatuas, fuentes, una cascada y un invernadero. Nada más entrar hay un estanque flanqueado por dos leones durmientes. En la plaza de los Cuatro Continentes hay esculturas alegóricas que representan Europa, África, Asia y América. En fin, un lugar de visita obligada para todo aquel que se acerque a esta parte de Barcelona, camino tal vez del Tibidabo o de CosmoCaixa.
Diputació con Roger de Llúria
julio 18, 2011Este es el lugar de Barcelona en el que, ahora hace 75 años, Agustí Centelles tomó la fotografía que daría la vuelta al mundo como símbolo de la lucha de la República contra los militares sublevados. El guardia de asalto descamisado se llamaba Mariano Vitini. Dejemos que sus descendientes nos cuenten su historia: clic.
Pestilencias
julio 2, 2011En la Europa de la época medieval y moderna llevar a un gato al agua era mucho más sencillo que lograrlo con un cristiano. Sabido es que, en alta mar, la proximidad de una nave se percibía antes con la nariz que con la vista. Los caminantes con el viento en contra notaban con buena antelación que estaban llegando a una ciudad. De la reina Isabel la Católica (la misma que se escandalizó al ver por primera vez las termas de la Alhambra, estancias diabólicas de placer y pecado) se dice que tal vez se bañó dos o tres veces en su vida. Las crónicas de la vida del Cristianísimo Luis XIV hablan de un gran acontecimiento: en cierta ocasión el rey tomó un baño ¡por prescripción médica!
Barcelona olía a sudor, orines y ropa sucia. Cada noche, a partir de las once, se vaciaban los pozos ciegos que habían llegado al tope (“per voltar més tard de les onze, s’ha de tenir nas de bronze”, afirmaba el dicho). El contenido salía de la ciudad en carros para ser vendido en el llano de Barcelona como abono agrícola. En ¡1828! los reyes de España visitaron un establecimiento junto al convento de Santa Mónica que era todo un adelanto: una casa de baños. Las alcantarillas y el agua corriente tardarían algunas décadas más en llegar.
Hoy somos maestros de la higiene personal. Un barcelonés del pasado que nos visitase en la máquina del tiempo se pasmaría ante nuestros grifos, retretes, duchas, calentadores, lavadoras, detergentes, jabones y desodorantes. También le extrañarían, no obstante, las montañas de desperdicios de los vertederos y nuestros desplazamientos en máquinas que envenenan el aire. Según datos de la Unión Europea, unos 4.000 catalanes mueren al año por culpa de la polución atmosférica, la mayoría en Barcelona y sus alrededores. En higiene colectiva, suspenso con muy deficiente.
La Ciudadela a pedazos
junio 12, 2011El 11 de septiembre de 1714, tras un sitio de más de un año, Barcelona capitulaba ante las tropas francocastellanas de Felipe V. Un mes antes, los soldados borbónicos habían logrado penetrar por una brecha de la muralla, pero habían sido rechazados por los milicianos de la Ribera, que demostraron el porqué de su fama de aguerridos. El rey Borbón, que recordaba bien aquella humillación, ordenó construir precisamente en la Ribera la fortaleza destinada a mantener a la díscola Barcelona bajo control. Para ello fueron derruidas sin contemplaciones más de mil casas, con sus calles, sus plazas y sus parroquias. El barrio más activo de la ciudad resultó mutilado y muchos de sus habitantes se quedaron con lo puesto. Para más inri, tuvieron que arrimar el hombro en las obras y sufragar los gastos con sus impuestos. Tantas penurias espolearon la imaginación popular y pronto corrió el bulo de que bajo cada una de las murallas de la fortaleza había sido enterrado un hombre vivo, a modo de sacrificio propiciatorio para garantizar que jamás se hundiría.
Un siglo y medio más tarde, cuando el gobierno autorizó la demolición de la Ciudadela, Barcelona aún no había olvidado el trauma de 1714. De ahí que hubiera una avalancha de voluntarios dispuestos a echar al suelo a golpe de pico aquel espectro del absolutismo. Igual que los berlineses en 1989, muchos ciudadanos se llevaron a casa piedras del derribo, pequeños símbolos de la revancha del pueblo. Todavía hoy, en la fachada de una casa antigua de Sarrià, se conserva un friso con motivos militares arrancado a mazazos de la odiada Ciudadela.
El payo Chac
junio 3, 2011Las historias de amor con final feliz siempre gustan, ¿verdad? Como la del fotógrafo y cineasta francés Jacques Leonard (1909-1995), que, después de mucho viajar, se instaló en la Barcelona de 1953 “por culpa” de una bella gitana del clan de los Amaya. Pese a que su infancia transcurrió en un entorno acomodado, a Jacques le tocó vivir en un piso de protección oficial de La Mina, pero junto a su Rosario, claro está, pues “contigo, pan y cebolla”. Mientras tanto, tuvo el privilegio de documentar el mundo de los gitanos barraquistas desde dentro, como nadie antes lo había hecho. Un interesante documental, Jacques Leonard, el payo Chac (2011), nos descubre ahora su figura. Además, el Arxiu Fotogràfic de Barcelona exhibe algunas de sus mejores fotografías hasta enero de 2012. Para saber más sobre él: jacquesleonard.wordpress.com.
Nuevos museos en Barcelona
mayo 20, 2011En los últimos meses han abierto sus puertas en Barcelona varios nuevos museos. En 2009, la Fundación Vila Casas inauguró en Can Framis (una antigua fábrica del Poble Nou –c/ Roc Boronat, 116-126–) una colección de más de 600 cuadros de pintores catalanes contemporáneos. En 2010 se creó el Museo del Modernismo (c/ Balmes, 48), que exhibe unas 200 piezas, entre pinturas, esculturas, jarrones, vidrieras, mosaicos y muebles (a destacar, la escultura Desconsol, de Josep Llimona, un jarrón de Eusebi Arnau, algunos cuadros de Santiago Russinyol y Ramón Casas, y unos cuantos muebles diseñados por Gaudí para las casas Calvet y Batlló). En 2011, además del Miba (c/ Ciutat, 7), del Museo de la Moto (c/ Palla, 10) y del Teatro Museo el Rey de la Magia (c/ Jonqueres, 15), ha echado a andar el Museo Europeo de Arte Moderno (c/ Barra de Ferro, 5), con más de 200 pinturas y esculturas de artistas figurativos contemporáneos como Eduardo Naranjo, Susanne Hay, Fang Lu, Kike Meana o Luciano Ventrone.










